OBJECTIVE: To report on the sociodemographic characteristics and work experiences of 31 male sex workers (MSWs) in the city of Córdoba, Argentina. METHODS: Information on each of the MSWs was collected using a questionnaire that covered his personal characteristics and his work background, self-assessed general health status, and use of health and social services. Scales were included in order to assess attitudes towards condom use, knowledge about safe sex, perceptions about the risk of getting HIV, individual self-efficacy, and locus of control. The questionnaire also asked each respondent to rank his level of agreement with interactive strategies for gaining client compliance with safe sex practices. RESULTS: In terms of their self-identity, out of the 30 MSWs who answered the question, 10 of them (33.3%) self-identified as heterosexual and 9 (30%) as bisexual. Alcohol and drug consumption and unsafe sexual practices were relatively low among the MSWs. Of the 31 MSWs responding, 21 of them (67.7%) reported that they had been tested for HIV, but only 13 of them (41.9%) said they had been vaccinated for either hepatitis A or hepatitis B. A variety of differences were found between the study's 17 street sex workers (sex workers who offer their services in public places such as streets and parks) and the 14 independent sex workers (sex workers who are self-employed, advertise and manage their own business, and have an exclusive location for their commercial sex work). The street MSWs were younger and had less formal education. Independent MSWs were economically more settled, had been working longer in the sex industry, and were more comfortable about having sex with men. Independent MSWs were also more likely to report a gay sexual orientation and less likely to report using alcohol, marijuana, or other substances. CONCLUSIONS: The differences between street MSWs and independent MSWs are important since they could influence the negotiating of safer sex practices with clients. Programs aimed at preventing the spread of HIV and other sexually transmitted infections and promoting responsible self-care among MSWs in Córdoba should be introduced. Such programs could increase the proportion of MSWs who know their HIV serostatus and could make MSWs more aware of the risk of different sex acts performed in commercial sex encounters. Given the differences that we found between street MSWs and independent MSWs, specific strategies and educational materials should be developed for those two subgroups within the MSW population.
OBJETIVO: Informar acerca de las características sociodemográficas y las experiencias de 31 trabajadores sexuales masculinos (TSM) de la ciudad de Córdoba, Argentina. MÉTODOS: La información de cada uno de los TSM fue obtenida mediante un cuestionario que indagaba acerca de sus características personales, su actividad profesional, la percepción que tenían de su estado general de salud y el uso que hacían de los servicios sociales y de salud. Se establecieron escalas para evaluar la actitud de los encuestados acerca del uso de condones, sus conocimientos sobre el sexo seguro, la percepción que tenían acerca del riesgo de infectarse con el VIH, su grado de autorrealización y sus posibilidades de controlar las negociaciones con los clientes. El cuestionario también le pedía a cada encuestado que evaluara su grado de aceptación de las posibles estrategias para lograr la satisfacción del cliente mediante prácticas sexuales seguras. RESULTADOS: En términos de su autorreconocimiento, 10 de los 30 TSM que respondieron esa pregunta (33,3%) se consideraban heterosexuales, mientras que 9 de ellos (30%) se calificaban como bisexuales. El consumo de alcohol y drogas, así como las prácticas sexuales riesgosas eran relativamente poco frecuentes. De los 31 TSM encuestados, 21 (67,7%) informaron que habían pasado pruebas para el VIH, pero solo 13 de ellos (41,9%) manifestaron haber sido vacunados contra la hepatitis A o hepatitis B. Se observaron muy variadas respuestas entre los 17 TSM de la calle encuestados (aquellos que ofrecían sus servicios en lugares públicos, como calles y parques) y los 14 TSM independientes (los que se anunciaban, manejaban su propio negocio y tenían un lugar dedicado a su actividad de comercio sexual). Los TSM de la calle resultaron más jóvenes y tenían menos educación formal, mientras que los TSM independientes eran económicamente más solventes, habían trabajado por más tiempo en la industria del sexo y sentían menos reparos en tener relaciones sexuales con otros hombres. Además, los TSM eran más propensos a declarar su orientación homosexual y tenían menos inclinación al consumo de alcohol, marihuana u otras substancias de ese tipo. CONCLUSIONES: Las diferencias encontradas entre los TSM de la calle y los independientes son importantes, ya que pueden explicar la posición que cada uno puede lograr en la negociación con sus clientes para ajustarse a prácticas sexuales seguras. Se deben establecer programas para la prevención de la diseminación del VIH y otras infecciones de transmisión sexual, así como para la promoción de actitudes responsables entre los TSM de Córdoba. Estos programas deben ayudar a aumentar la proporción de TSM que conocen su estado serológico con relación al VIH y podrían llevar a estas personas a cobrar mayor conciencia de los riesgos que entrañan las diferentes prácticas sexuales. Dadas las diferencias encontradas entre los TSM de la calle y los independientes, se deben desarrollar estrategias y materiales educativos específicos para cada uno de estos grupos.