Abstract In order to fulfill its purpose, the Administration is obliged to resort to the so-called public-private alliance, due to which, the first commissions the second, which, adjusting both to the administrative contracting regulations and to the commercial one, collects through the use of an invoice. In this context, a recent sentence issued by the Supreme Court is critically commented, which, advocating the existence of a normative contradiction, confirms the first-degree ruling that rejects the exceptions opposed by the executed Municipality, ruling on its qualification, and through said intermediary, generating a normative precedence concerning the legal orders that regulate the matter. The gloss will try to provide a correct interpretation of the regulatory scheme of the invoice in the framework of the administrative activity, as well as to correctly qualify the exception of the contract not fulfilled.
Resumen Para dar cumplimiento a su finalidad, la Administración se encuentra obligada a acudir a la denominada alianza público-privada, en razón de la cual, la primera le hace un encargo a la segunda, la que, ajustándose tanto a la normativa de contratación administrativa como a la comercial, lo cobra mediante el uso de una factura. En tal contexto, se comenta críticamente una reciente sentencia dictada por la Corte Suprema que, propugnando la existencia de una contradicción normativa, confirma el fallo de primer grado que rechaza las excepciones opuestas por la Municipalidad ejecutada, pronunciándose sobre su calificación, y por dicho intermedio, generando una prelación normativa respecto a los órdenes jurídicos que regulan la materia. La glosa intentará entregar una correcta interpretación del esquema regulatorio de la factura en el marco de la actividad administrativa, así como calificar correctamente la excepción del contrato no cumplido.